Manuel Mondragón y Miguel A. Osorio

Sin más pena que gloria

Por Óscar Hernández H.

“Simplemente, Mondragón no pintó nada, resume un ex funcionario de inteligencia a la hora de valorar su legado. El hombre al que se creía capaz de combatir el crimen en México se marcha sin haber destacado en exceso”, concluye el diario español El País su apreciación sobre quien hasta el próximo martes fungirá como Comisionado Nacional de Seguridad del gobierno de Enrique Peña Nieto, pero que desde ahora prácticamente dejó de serlo.

Y es que ha corrido como barril de pólvora el anuncio que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, su jefe y quien le había amarrado las manos, hizo el medio día de este domingo a través de su cuenta de twitter:

“Acepté la solicitud de @mondragonykalb de retirarse del campo operativo e incorporarse a tareas de diseño estratégico en materia d seguridad”; “El próximo martes haré el anuncio oficial. Nuestra gratitud al Dr @MondragonyKalb por su eficiente y patriótico trabajo”.

El médico cirujano y contralmirante de la Armada de México, introductor del karate y Tae- kwon- do en nuestro país; el hombre de 85 años de edad, íntegro y honesto a toda prueba, aceptó, pese a las críticas, la designación como Secretario de Seguridad Pública por parte del entrante, entonces, presidente de la República, para posteriormente, a finales de febrero de 2013, ser ratificado como Comisionado Nacional de Seguridad por parte del Senado de la República con dos abstenciones, cero votos en contra y 115 votos a favor; pasaba entonces a depender del titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para todas sus actividades, en espera de que se hiciera realidad el proyecto de la Gendarmería Nacional, que la fecha no fructifica.

El doctor Manuel Mondragón y Kalb había llegado al cargo de comisionado precedido por la buena fama que se había granjeado como secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal. Sin embargo, desde dentro le critican su falta de estrategia global. En la capital, los policías tienen autoridad en las distintas delegaciones que la conforman y Mondragón pudo aplicar -con notable éxito- una división de la ciudad en cuadrantes para combatir el crimen. El modelo no ha podido ser replicado en todo el país por las distintas policías estatales y regionales, un galimatías que dificulta la procuración de justicia. De ahí que la propuesta de Peña Nieto de crear una única policía con competencias en todo el territorio fuera especialmente importante.

Sus intervenciones más destacadas como CNS tienen que ver con operaciones de desalojo de manifestantes, actuaciones policiales que en ocasiones han acabado en matanzas. Los agentes a su cargo dispersaron sin mayores contratiempos a los profesores que protestaban contra la reforma educativa en el Zócalo, la plaza más emblemática del país, e hicieron lo mismo con los que tomaron la autopista federal que une la Ciudad de México y Acapulco.

También se le vincula con el operativo desplegado por la policía para evitar disturbios durante la toma de posesión de Peña Nieto en diciembre de 2012. Las organizaciones sociales acusaron a los policías de reprimir a los manifestantes. Un hombre murió meses después de los altercados por las heridas provocadas durante ese día. Bajo la dirección de Mondragón, la Comisión de Seguridad es la dependencia gubernamental que más quejas ante el órgano de Derechos Humanos en 2013.

La pérdida de peso de Mondragón en los asuntos más relevantes del Gobierno en materia de seguridad era cada vez más evidente. No fue tomado en cuenta a la hora de decidir la estrategia en Michoacán, la región dominada por el narcotráfico a la que se envió a principios de año a 10 mil policías y militares para sofocar un estallido de violencia. A las últimas reuniones ni siquiera había sido convocado.

Durante el operativo para detener a Joaquín Archivaldo El Chapo Guzmán – el narcotraficante más buscado del mundo – no tuvo nada que ver pero se asomó al hangar de la Marina al momento en que el capo fue presentado en público acabó saliendo en la foto, justo unos pasos detrás de él.

La llegada de Mondragón al Gobierno se interpretó como un gesto del presidente hacia aquellos que pensaban que iba a colocar en los puestos de más responsabilidad a amigos o colaboradores cercanos. Mondragón, en ese entonces, era considerado el mejor en lo suyo. Él mismo, había sido propuesta del entonces candidato a la presidencia por el PRD, Andrés Manuel López Obrador para ocupar la Secretaría de Seguridad Publica, en caso de que López alcanzará la victoria.

Analistas argumentan que el doctor Mondragón y Kalb ya no servía al gobierno de Peña Nieto, aunque no estorbara. Había servido para validar la estrategia de seguridad, pues se entregó la Policía Federal a un hombre que había operado desde la oposición muchos años. “Los golpes espectaculares del gobierno federal a los cárteles del narcotráfico vinieron desde la Marina o el Ejército, en labores de inteligencia en las que posiblemente se involucró el Cisen; no desde la oficina de Mondragón.

El próximo martes, en la secretaría de Gobernación se dará a conocer el nombre de quien sustituirá al doctor Mondragón al frente de la Comisión Nacional de Seguridad. Lo que es un hecho es que el propio doctor tendrá mucho tiempo para reflexionar sobre su actuar y diseñar su proyecto estratégico en materia d seguridad que, según dice su hasta ahora Jefe, será su nueva tarea.

(Con anotaciones de El País, SDP Noticias y Sin Embargo)