Estatizar transporte publico, demanda durante marcha estudiantil

Fue una marcha que congregó, según cifras de sus organizadores, a más de 30 mil personas, entre estudiantes, trabajadores y autoridades de la Universidad de Guadalajara, así como gente de la misma comunidad jalisciense que está harta de las atrocidades que cometen los dueños y trabajadores del transporte público ramificado, principalmente en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Las cartulinas de los manifestantes decían más que el contenido mismo de los discursos que los dirigentes de trabajadores y académicos de la UdeG, de la FEU, y las autoridades dieron desde un templete montado en la Plaza de la Liberación, que a sus costados tendría como testigos mudos los recintos del Gobierno estatal, del Congreso del Estado y del Tribunal de Justicia.

Demandaron Cero Tolerancia al transporte público; la estatización de las concesiones de ese sistema; el establecimiento de horarios de 8 horas y la eliminación del doblete de turnos para los conductores.

Dijeron que lo ofrecido por el Gobierno del Estado, en voz de su titular, Jorge Aristóteles Sandoval, la tarde este domingo, entre lo que se cuenta la baja inmediata a la tarifa de siete a seis pesos, es bien recibido, aunque negaron que haya acercamiento con las autoridades y que tenga prevista a la brevedad una reunión para tratar las formas en que debe abordarse el problema del transporte qué, como sabemos, ya cobró la vida de 14 personas y ha causado heridas a por lo menos 60 más en los que va de este 2014.

La concentración de hoy, fue para protestar por la muerte de María Fernanda Vázquez, de 18 años y solidarizarse con los estudiantes de la Prepa 10, que fueron los directamente afectados por el camionazo del pasado viernes. Se pidió respeto una y otra vez al dolor de los familiares ahí presentes en ese gran estrado que a sus espaldas dejaba ver el imponente Teatro Degollado. Se dijo que “todos somos María Fernanda. Todos somos Prepa 10″, y aunque se dijo que era por las demás víctimas del transporte, el hecho es que éste fue un encuentro de luto e indignación por ese caso concreto.

Los gritos no se dejaron esperar “Ni un muerto más, “no más muertos por choferes imprudentes“, gritaban al unísono estudiantes de las diversas escuelas pertenecientes a la UdeG. Sus cartulinas reprobaban lo que sus dirigentes y autoridades ya había avalado. “Un peso, eso valgo para mi Gobierno y mientras tanto la impunidad en la calle“. Era evidente que la reducción de la tarifa de siete a seis pesos, más que alegrarlos, parecía humillar a una clase que sufre días con día de malos tratos por parte de los conductores del transporte, sin que las autoridades atiendan sus reclamos.

Fue una marcha que partió de cuatro puntos de la capital jalisciense y que confluyó en la Plaza de la Liberación donde no cabía uno más.

A un costado, frente a Palacio de Gobierno, un Fiscal Federal permanecía rodeado de su cuerpo de seguridad en actitud pasiva. Solo constataba que las cosas no se salieran de control, como no se salieron y recibía los informes de sus cuerpos de seguridad apostados en diversos puntos, atentos a evitar desórdenes.

Al final, tanto el rector de la UdeG, como el dirigente de la FEU se reunirían con los representantes de los medios de comunicación para refrendar su demandas de Cero Tolerancia y de estatización del transporte público, pero no atinaban a decir cómo lo vana hacer, toda vez que ni siquiera han sido llamados por las autoridades estatales ni por la Comisión respectiva para escuchar sus reclamos que son púbicos, pero no formales.