“El hijo de la Tuna, sigue rifando”

El Chapo

Roberto Saviano describe en su libro CeroCeroCero…  “El estado de Sinaloa es el feudo del Chapo, un hombre que en Estados Unidos cuenta más que un ministro. Coca, marihuana, anfetaminas: la mayoría de las sustancias que los norteamericanos fuman, snifan y tragan pasan por las manos de sus hombres. Desde 1995, él es el gran jefe de a facción surgida en 1989 de las cenizas del cártel de Guadalajara”.

Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo Guzmán, fue re-capturado, como sabemos, el pasado sábado 22 de los corrientes. En este momento se encuentra ya recluido en el penal de alta seguridad de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México. Pesan ya sobre él, cinco ordenes de reaprehensión y sus abogados tramitan sendos amparos para tratar de impedir que se los lleven a Estados Unidos, como pretenden las autoridades de aquel país, donde, dicen, tiene varias cuentas pendientes.

Al Chapo, “es decir <el chaparro>. Porque la estatura ha sido su fortuna. Ciento sesenta y siete centímetros (dice Saviano, con datos que refieren a su primer ingreso al entonces Penal de Almoloya. Hoy su medición dio un metro con sesenta y cuatro centímetros). Nadie debe mirarlo por encima del hombro. Desarrolla en compensación astucia y encanto, capacidad de seducción y liderazgo, El Chapo no destaca sobre sus hombres, no los domina, no los supera fisícamente, En cambio gana confianza eterna. Su verdadero nombre es Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, nacido probablemente el 4 de abril de 1957 en la tuna Badiraguato, una pequeña aldea de unos centenares de habitantes situada en la Sierra, como se conoce a las montañas en el estado de Sinaloa. Como todos los demás hombres de La Tuna, el padre de Joaquín era ganadero y campesino que impartió a su hijo una educación hecha de golpes y trabajo en los campos. Son los años del opio. Toda la familia del Chapo está implicada en la actividad: un pequeño ejército entregado desde el alba hasta el crepúsculo al cultivo de la adormidera.

“El Chapo comienza desde abajo –continúa Saviano en su libro publicado apenas a principios de este año, antes de que se conociera de la captura del capo de la droga, por la editorial Anagrama– , porque antes de poder seguir a los hombres por los intransitables caminos que llevan a los campos tiene que quedarse con su madre y llevar la comida a los hermanos mayores…  cumplidos los veinte años el joven Chapo pudo entrever una vía de escape de la pobreza que había marcado la vida de sus antepasados. Por entonces en Sinaloa mandaban ‘el Padrino’ Miguel Ángel Félix Gallardo: junto a sus socios ‘Don Neto’, Ernesto Fonseca Carrillo y Rafael Caro Quintero controlaba todos los cargamentos de droga que llegaban y partían de México. Para el joven Chapo entrar a la organización fue un paso natural, e igualmente natural fue aceptar sin pestañear su primer auténtico desafío: ocuparse de la movilización  de la droga desde los campos hasta la frontera. El Chapo lo ejecuta con éxito, pero para él no es una victoria, sólo es otro peldaño hacia la cumbre, hacia el mando.

“El Chapo demostró pronto que era una persona fiable y en pocos años se convirtió en uno de los hombres más próximos al Padrino. Desde joven Joaquín aprendió muchas cosas, entre ellas la más importante: cómo se sobrevive en el narcotráfico… El Chapo lleva una vida tranquila, sin ostentaciones, sin demasiados lujos. El Chapo se ha casado cuatro veces, ha tenido nueve hijos, pero nunca se ha rodeado de montones de mujeres.”

Hoy que ha sido re-ingresado al penal de Alta Seguridad se cuestiona sobre todo sobre la acción del gobierno priista que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto. Se gesta en su tierra natal, en Sinaloa, un movimiento donde ciudadanos adeptos al Chapo, piden su libertad, Enseñan mantas en donde dice no querer una guerra más, en donde hablan de que quieren para su paisano un juicio justo en México y se pronuncian contra la posible extradición hacia los Estados Unidos. Piden su libertad, por inverosímil que parezca.

Dos de sus supuestos hijos, utilizan cuentas en la redes sociales, específicamente en twitter para lanzar amenazas por la captura de su padre: El más incisivo es Alfredo Guzmán, quien lanza consignas: “El Gobierno va a pagar por la traición, no debió morder la mano la que le dio de tragar.” “No es porque lo presuma.. pero aquí sigue rifando el hijo de la Tuna.” “Esa gente que se atrevió hacer lo que hizo debió pensar mejor las cosas, no sabe que gente se echó encima.” y dice más y también se lamenta de que las cosas hayan sucedido como son: “En la vida hay momentos para aceptar que no todo es como queremos.”

Otro de sus vástagos, al menos así lo hacen ver en sus cuentas de twitter que ninguna autoridad parece tomar en cuenta, Iván Guzmán, es más cauto en sus comentarios: “Cada día es un nuevo comienzo.. hay que echarle ganas.” “No hay mal que por bien no venga.” y se da tiempo para agradecer las muestras de apoyo de los sinaloenses que salieron a marchar por calles de Culiacán, la capital del estado y de algunas otras ciudades del estado: “No se como agradecer a toda la gente de Sinaloa y a México entero, les aseguro que las rejas no son eternas, gracias.”

Desde la captura del Chapo en el condominio Miramar del Puerto de Mazatlán versiones distintas han corrido sobre cómo sucedió la intervención de los elementos de la Marina; incluso hubo hasta un montaje para el consorcio televisivo, con alteración de evidencias en el departamento donde se llevó acabo la detención. El sábado mismo se informó que se le había encontrado acostado en su cama y que tenía a sólo un metro de distancia un arma larga recargada en la pared que no alcanzó a tomar ante lo sorpresivo de la incursión. Después en el reportaje alterado de la televisora, se dijo que se le había capturado en el interior del baño. El hecho es que se logró su aprehensión sin violencia alguna, salvo algunos pequeños golpes en la cara, precisamente para evitar que alcanzar el arma en cuestión.

El líder del cártel de Sinaloa, porque no se ha dicho que ya haya sido relevad de su “cargo”, acumula 12 órdenes de aprehensión en su contra por delitos relacionados con su evasión y diversos cargamentos de droga asegurados en entidades como el Distrito Federal, Tamaulipas, Durango y Sinaloa, ninguna se le ha dictado por homicidio y ya libró una por delitos contra la salud en su modalidad de posesión de estupefacientes con fines de venta. De esas 12, hasta el momento ya se le han notificado 8 acusaciones penales en su contra; cuatro más están en proceso de que los jueces federales le notifiquen del inicio de proceso penal.

El Chapo Guzmán considerado como uno de los hombres más fuertes, ricos y poderosos del mundo, ahora tienen que responder con la cabeza gacha cuando en lugar de su nombre se le llame bajo el número 3578. Está bajo vigilancia permanente. incluso se le ve a través de cámaras en su celda cuando tienen que hacer sus necesidades fisiológicas. No se le permite hablara con nadie y aunque se ha dicho que permanece totalmente aislado, seguramente se encuentra en la zona de “Los Malditos”, esa que Jesús Lemus describe con todo detalle en su libro con el mismo nombre y donde incluso permanecen muchas horas sin ropa alguna y sin probar alimento, porque es la zona donde llegan los reos más peligrosos a los penales de Alta Seguridad. Éste no tenía porque ser la excepción.