Respeto al trabajador, señores

Por Óscar Hernández H.

No obstante que el Gobierno Federal anuncia administración tras administración,  sea del color que sea y de la ideología que profese, la “simplificación administrativa”, cada día es peor su operación y cada ves se muestra más indolete ante los trabajadores que hacen uso de sus derechos laborales, si no “para muestra baste un botón”.

Una persona que pretende jubilarse, tras más de 30 años de haber prestado sus servicios a las instituciones del gobierno federal tiene que pasar por toda una odisea a la hora de realizar su trámite correspondiente ante las oficinas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Primero, habrá que presentar su “baja” ante el ISSSTE, otorgada por la oficina de Recursos Humanos de la última dependencia para la que sirvió. Si a estos empleados se les pasó entregar el documento al momento de la separación  tendrá que acudir el ex trabajador a solicitarla. Tres meses para que se la concedan.

Ya con el papel en mano, acude nuevamente a las oficinas de Pensiones del ISSSTE; ahora se dan cuenta que en pantalla registra que no tiene asignado su régimen de jubilación, ya sea por el artículo 10 ° Transitorio o de acuerdo a la Nueva Ley, resultado esto de las reformas logradas apenas hace unos cuantos años, insisto con el fin de simplificar los trámites correspondientes; esto durante el gobierno de Vicente Fox.

Entonces habrá que acudir a Vigencia de derechos para que le realicen el trámite respectivo. Aquí el trabajador se encontrará con que debe llevar su Hoja Única de Servicios, la constancia de labores, su CURP y su credencial del IFE. Pero la Hoja de Servicios resulta que debe tener una vigencia de menos de seis meses. Por lo que si ya transcurrió el plazo deberá regresar a la dependencia a solicitarla; tres meses más.

Cuando el documento está listo; se inicia el trámite de Asignación de Régimen de Jubilación y el empleado que atiende en Vigencia de Derechos se percata que en el historial laboral que le entregaron en la oficina de pensiones viene ya el Régimen de Jubilación; es por el 10° transitorio, por lo que el trámite se revoca y hay que acudir de nuevo a la oficina de origen.

En Pensiones se da el Registro Federal de Contribuyentes para la búsqueda del expediente. El Sistema rebota una advertencia: “hay un problema con la asignación del Régimen de Jubilación, acuda a Vigencia de Derechos”.

De nuevo a dicha oficina. Allí reiteran que ya está asignado; pero se insiste y lo buscan en computadora; efectivamente está bloqueado. Ahora hay que traer todas las hojas de servicio ACTUALIZADAS, con una vigencia menor a los seis meses. El problema es que el trabajador prestó sus servicios en por lo menos seis dependencias del gobierno federal. desde hace más de 30 años a la fecha y la ciudad donde radica es diferente a la ciudad de México, donde se deben solicitar.

Si consideramos que cada hoja de servicios es entregada en por lo menos tres meses, el trabajador deberá esperar por lo menos ese tiempo, además de los gastos que implicará viajar a la Ciudad de México y su estancia en la misma para realizar los trámites en cada una de las oficinas respectivas.

La duda surge en el trabajador, en qué cambia tener una hoja que se emitió en tiempo y forma, con la historia de su gestión en esa institución, a la que se entregará con fecha reciente, si los datos son exactamente los mismos. Esto en mi pueblo se llaman “ganas de joder al prójimo”.

La realidad es que la “simplificación administrativa” es una complejidad y alimenta una burocracia que parece trabajar en pro de impedir que los trabajadores se jubilen. Ojalá y el nuevo director del ISSSTE tome cartas en el asunto y haga, realmente, una tarea de facilitación a los trabajadores, que créanme en mejor de los casos no tendrá menos de 55 años.

Respeto a los adultos mayores, es lo que se pide.