Los olvidos de Emilio González Márquez

Por Óscar Hernández H

Hoy escuchamos al gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, despedirse de su administración, misma que dejará en manos de Jorge Aristóteles Sandoval, a partir del próximo 1 de marzo. Hoy oímos todos en Jalisco, al rendir su último informe de Gobierno, a un mandatario que dijo “con humildad” haber hecho “un Gobierno exitoso y de logros, en el que no robamos, ni buscamos glorias personales, en el que sólo buscamos servir, en donde dimos resultados positivos”.

Quizá olvidó o no recordó lo que una gran mayoría de jaliscienses, mexicanos y extranjeros dicen de él. Quizá no recordó que deja al Estado endeudado con plazos que tendrán que afrontar las siguientes tres administraciones y que ese dinero, dice, fue para cubrir los adeudos de los que fueron calificados como los Mejores Juegos de la Historia, si los Panamericanos, celebrados en 2011 y que costaron no sólo al pueblo de Jalisco sino a instituciones como la de Pensiones que arrastra ese déficit en sus cuentas financieras. Nos deja una Villa Panamericana que bien ha sido calificada por ahí, como la “Villa de Cartón” por lo inoperante de sus instalaciones.

González Marquez olvidó en su discurso de despedida hablar de como queda la entidad en materia de seguridad. Un Estado que bien describe la Revista Contralínea sumido en una de las peores etapas del narcotráfico y delincuencia por la que haya pasado en su historia.

El gobernador saliente, dijo en su discurso, “Hoy Jalisco esta mejor porque se ha consolidado un Estado democrático, con instituciones sólidas resistentes a los cambios políticos, hoy hay una sociedad más participativa y crítica que en libertad se expresa y se manifiesta, se ha roto el paradigma de gobiernos oscuros y secretos, ahora cualquier persona sabe en qué se utilizan los recursos públicos y exige cuentas a sus gobernantes, esto no es gratuito ni obra de la casualidad, es resultado de un proceso donde la sociedad es más fuerte que el Gobierno”.

Pero nuevamente le faltó en su interlocución. No habló de que Jalisco, dentro del mapa del narcotráfico, es territorio especial y fuertemente codiciado, no sólo por su ubicación geográfica, con 342.93 kilómetros de litoral al Pacífico y frontera a seis entidades que conectan a los cuatro puntos cardinales del país: Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, Colima, Michoacán y Guanajuato, sino por la infraestructura carretera que conecta directamente hacia el centro del país en rutas cortas, lo que sumado a sus condiciones físicas facilita los trasiegos de droga o cualquier mercancía.

Olvidó que en la entidad está asentado el tercer aeropuerto más importante del país por afluencia de pasajeros sólo después del de Distrito Federal y de Cancún; pero el segundo en importancia para el transporte de carga aérea sólo después del capitalino. Las incautaciones hechas en sus instalaciones, registradas por la Secretaría de Seguridad Pública dan una idea de la incidencia en el trasiego sobre todo de drogas sintéticas.
Además de ser terruño de siembra de amapola y mariguana, Jalisco ocupa el primer lugar en producción de drogas sintéticas, particularmente anfetaminas, y esto se facilita gracias a que es un punto neurálgico de descarga de las materias primas, que vía marítima llegan de los países asiáticos en la ruta Asia-Pacífico. Las zonas rurales y urbanas concentran cientos de narcolaboratorios, en cantidad tal, que de acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, Jalisco es la tercera entidad con mayor número de narcolaboratorios del país. Guadalajara y sus municipios conurbados son asiento de fincas y viviendas que albergan esos centros de elaboración de drogas sintéticas que abastecen a México y Estados Unidos, principalmente.
Pero además, su capital es todo un paraíso para el lavado de dinero. La economía formal se ha fortalecido en gran parte con el dinero sucio que se blanquea con facilidad en los circuitos financieros de la entidad.
El Estudio binacional de bienes ilícitos México-Estados Unidos, elaborado en 2010, por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, señala que Guadalajara es la tercera ciudad de México con mayor flujo de lavado de dinero, sólo después de Monterrey y Culiacán.
“Guadalajara es un paraíso natural para los empresarios que tiene doble cara: la pública, que es de respetados empresarios, y la otra, que es de miembros de la delincuencia organizada, cuya función es lavar el dinero”, según lo revelado por el jalicinense Dante Jaime Haro Reyes, investigador del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, especialista en temas de seguridad y narcotráfico.
Laboratorios farmacéuticos, importadoras, estéticas, talleres mecánicos, transportistas, clubes nocturnos, restaurantes, entre otros giros, están identificadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como compañías fachada mediante las cuales las organizaciones criminales lavan dinero en la entidad.
Las deudas que ignora
Este es el Estado que deja Emilio González Márquez. Dice que deja unas finanzas sanas, pero no comenta que deja una deuda total por 18 mil millones de pesos, en los que se incluyen los 2 mil 439 mdp, recién aprobados por el Congreso Local, que servirán para pagar los compromisos contraídos por los “Mejores Juegos Panamericanos de la Historia”, con lo que se evitó que la entidad cayera en una debacle fiscal, pero que costará cubrir sus costos a los tres siguientes gobiernos, es decir por los siguientes 20 años.

Habrá que hacer un poco memoria en este aspecto. El titular de Finanzas del gobierno saliente, Martín Mendoza López, explicó detallamente como estuvo la organización financiera de esta justa deportiva, que en su momento habrá dado muchos satisfactores, pero que ahora dan más dolores de cabeza que beneplácitos.

En 2011, el gobierno estatal tuvo que salir al paso de estos compromisos y para ello pidió un crédito a Banco Interacciones por un monto de un mil 400 millones de pesos, el cual debió ser liquidado el 21 de diciembre de 2012. De no haberse pagado el 21 de este mes, las finanzas estatales hubieran caído en cartera vencida.

Además del crédito con el banco, el gobierno estatal usó dinero de su gasto corriente para solventar otros un mil 400 millones de pesos que hacían falta para la organización de la justa deportiva y quedó a deber 400 millones de pesos a proveedores, con lo que se generó el “boquete” de los tres mil 200 millones de pesos que ahora faltan, explicó el funcionario.

Los Juegos Panamericanos 2011 costaron 8 mil672 millones de pesos, de los cuales más de 4 mil 681 fueron aportados por el Estado de Jalisco, casi 61%, un mil 683 millones por el gobierno federal y en resto entre el gobierno municipal de Guadalajara, patrocinadores, boletaje y beneficios fiscales, según un documento distribuido por la secretaría de Finanzas.

Del costo total de los juegos, más de 3 mil millones se destinaron a infraestructura deportiva, mil 097 millones a la construcción de la Villa Panamericana (la cual quedó inservible por su pésima construcción y materiales utilizados en la misma), mil 700 millones al desarrollo logístico de eventos, mil 428 millones en equipamiento e infraestructura alrededor de los complejos deportivos y el resto en promoción, gastos de operación, seguridad, transporte aéreo y estudios y proyectos.

“No podemos darnos el lujo de fallar y perder el liderazgo que hemos construido en los últimos decenios”, argumentó González Márquez, para líneas más adelante asegurar que “El primero de marzo del 2007 dije ante el Congreso del Estado que el día último de febrero del 2013 saldría a la calle y vería a los jaliscienses manteniendo las manos limpias y con la frente en alto, y así será. Con humildad les digo que hicimos un Gobierno exitoso y de logros, en el que no robamos, ni buscamos glorias personales, en el que sólo buscamos servir, en donde dimos resultados positivos”.

La Mega Mentada

Tal vez sus asesores o él mismo no tienen en la memoria los pasajes por los que los jaliscienses más recuerdan de él; habrá que hacer un pequeño recuento para refrescar esa fría cabeza: es acusado de intolerante y alcohólico, es recordado por decir que “los matrimonios gays le dan asquito” y por la “mentada de madre” que realizó en estado de ebriedad a sus detractores el 27 de mayo del 2008, ante la presencia de los líderes eclesiásticos de la entidad.

Quizá es el único gobernante en este país que ha logrado conjuntar a más de 5 mil personas frente a la Casa de Gobierno para lanzarle una “Mega Mentada” de madre, misma que retumbó no sólo en la entidad sino tras fronteras. Cinco mil personas gritaron tan fuerte al unísono en despedida a su gobernador, que superaron los 122 decibeles de ruido y marcaron un récord en la marca Guines, reconocida a nivel mundial. El gobernador del estado Emilio González todavía tuvo el cinismo de calificar este hecho como “muy simpático”.

Habrá que ver lo que dice José Luis Romero Chávez, presidente del Consejo Estatal de Comerciantes Establecidos de Jalisco y uno de los convocantes a esta concentración, que bien refleja el sentir de una gran parte de los jaliscienses con respecto al gobernante que se va: “la gratitud es porque el gobernador de extracción panista ya se va del gobierno, mientras que la mentada es una respuesta a los insultos que alguna vez González Márquez hiciera contra sus críticos.

“Tenemos que decirle al señor gobernador, no únicamente por la mentada de madre que nos hizo, sino por una serie de agravios muy fuertes que vivió el pueblo de Jalisco durante su administración.

“Ese es el sentido más que nada de la propia marcha, que esto sea como un parteaguas del pueblo de Jalisco, que nunca más debemos permitir los jaliscienses, que un ejecutivo, cualquiera que venga, pueda agredir así a las personas(…).Que esto sirva para las autoridades que vienen y a las que se van”.

La realidad supera con creces el discurso pronunciado por un gobernarte incapaz, que quizá mucho tuvo que ver la afección que sufre en la cabeza, y que nunca ha querido reconocer públicamente. Un gobernador que llegó al poder por aras del destino, pero que el propio destino desveló para mal de sus gobernante.

Sólo 8 días le restan de su mandato estatal. Seis años estuvo al frente de una administración que deja muchas cuentas pendientes. Seis años de los que estuvo ausente en momentos críticos y que quiso utilizar para llegar a obtener una candidatura presidencial, que sólo en su tambaleante cabeza, puede o pudo imaginarse.

Ya tendrá tiempo para reflexionar y quizá hasta piense en acompañar a su guía política en Harvard. Pero créanme, los jaliscienses ya apuran sea el 1 de marzo, para deshacerse de éste que en algún momento ha sido calificado como uno de los peores gobernantes de México.

Un pensamiento en “Los olvidos de Emilio González Márquez”

Los comentarios están cerrados.