Ahora fue el comisionado de Seguridad Regional de la Federal; un ex AFI más

Perionotas / Medios Electrónicos.-

¡Carajo! Luego, luego, las especulaciones, las contradicciones, las acusaciones sin fundamento, los “peritajes” absurdos e irresponsables, saltan a la luz pública cuando de un asesinato se trata y más cuando el ejecutado es un alto mando policíaco.

Hoy por la madrugada le meten ocho balazos a Edgar Millán Gómez, comisionado de Seguridad Regional de la Policía Federal (PF), esa policía ilegal que funciona en nuestro país, y se desatan las falsedades en torno a los hechos.

Lo cierto es que es el tercer mando policíaco que sucumbe ante la delincuencia, organizada o no, de este país en los últimos ocho días y que el gobierno del Presidente Felipe Calderón ha sido incapaz de detener, y no sólo eso, a la par asesinan a otros dos “federales” en el estado de Michoacán.

Millán Gómez, es ultimado dentro de su casa, donde, según las versiones, ya lo esperaba o esperaban los supuestos sicarios. Sus escoltas lo dejaron fuera de su domicilio y regresaron a repeler el ataque una vez escucharon los balazos. Pero aquí la primera pregunta ¿entonces para qué traía un arma con silenciador si iba a utilizar la segunda que no lo tenía?

De acuerdo con la versión de Daniel de la Vega, uno de los guardaespaldas, que resultó herido y quien detuvo a un sospechoso, identificado como Alejandro Ramírez, de 34 años de edad, éste traía guantes de látex, una pistola con silenciador y otra arma usada en el ataque.

Sólo unas horas después, la primera versión comienza a circular entre los medios. Sin más, ya saben que “el sicario -ya no sospechoso- presuntamente fue contratado en la ciudad de México por el Cártel de Sinaloa, encabezado por los hermanos Beltrán Leyva y Joaquín “El Chapo” Guzmán y pertenece a una banda de asesinos a sueldo que había sido subcontratada por el cártel” (El Universal).

Pero algo no concuerda. Resulta que Ramírez Báez, sólo tiene antecedentes por robo de vehículo. Entonces, la segunda pregunta ¿así puede formar parte de una banda de asesinos a sueldo? ¿Pues quien lo había contratado antes para matar ya firmar esto?

La semana pasada, decíamos, mataron a dos mandos superiores más: El 1 de mayo, Roberto Velasco Bravo, director de Crimen Organizado de la Dirección General de Análisis Táctico de la Policía Federal, fue baleado en calles de la colonia Irrigación, en la delegación Miguel Hidalgo, en la ciudad de México. Fuentes de la Cruz Roja de Polanco informaron que el alto mando recibió un balazo en la cabeza, lo que le provocó una muerte cerebral y posteriormente falleció.

Velasco Bravo era uno de los colaboradores más cercanos de Facundo Rosas, subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial, quien fue su jefe inmediato cuando estaba al frente del área de Análisis Táctico de la Policía Federal, hasta antes de convertirse en el segundo mando de la SSP federal.

El sábado 3 de mayo murió Aristeo Gómez Martínez, director de la Jefatura del Estado Mayor de la Policía Federal, en Coyoacán. La Secretaría de Seguridad Pública dijo que se trató de un intento de robo.

Además de ellos, siete policías federales han sido asesinados en las últimas dos semanas en Baja California y Sinaloa, a los que se suman dos más que fueron emboscados en Michoacán.

Y mi tercera pregunta es: ¿con que salgan y digan que fueron los capos de la droga los asesinos de los mandos policíacos, las ejecuciones son menores? o ¿las alivia en hecho de que el “Jefe de la Nación” salga y repita una y otra vez: que el gobierno de la República reforzará sus acciones contra el crimen?

Acciones efectivas, es lo que se requiere en este país y ya lo dijo Miguel Ángel Granados Chapa en su Plaza Pública del martes, en otras palabras, pero al fin y al cabo el mensajes es claro: el actual Secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna ya quedó rebasado:

Textualmente Granados Chapa, lo dice así: Cuando el 6 de abril me referí a ese choque de informaciones, a atribución del mérito ajeno por parte de la SSP conjeturé que esa Secretaría debía “cambiar de titular cuanto antes, para impedir que la desconfianza lastre la de suyo estéril tarea de las operaciones encabezadas por el Ejército”. Mi cálculo resultó errado por completo, pues García Luna sigue tan campante en su cargo. Pero quizá antes ya se había considerado en el círculo gobernante esa remoción, y aun se hablaba de quien lo sustituiría, el general Tomás Ángeles Dauahare, a la sazón subsecretario de la Defensa Nacional.

García Luna sigue el frente de la SSP, la violencia continúa en México. la caída de los mandos policíacos sigue y el gobierno federal es incapaz de detener a las delincuencia organizada.

3 comentarios en “Ahora fue el comisionado de Seguridad Regional de la Federal; un ex AFI más”

  1. Con todo esto el presidente Calderón deja mucho que desear, es absolutamente necesario el cambio del secretario de seguridad pública. El Gral. Tomás Ángeles Dauahare haría mucho mejor papel que Genaro Luna

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